¿A qué niño no le gustaría sentirse en un cuento de príncipes y princesas? ¡Aquí os contamos el mejor plan para pasar un día haciendo sentir a tu niña como una auténtica princesa de cuento en el Castillo de Olite!

Nos trasladamos hasta Navarra, para descubrir uno de los Castillos más emblemáticos de España, el Castillo de Olite, y ofrecerle un día muy especial a nuestra niña. Un día en el que se sentirá una auténtica princesa, le haremos que se sienta la princesa Elsa de Frozen y sin necesidad de visitar Disneyland.

Nuestra llegada a Olite…

Este pueblo fue declarado Conjunto Histórico y Artístico gracias a su rico y variado patrimonio artístico, con recintos amurallados romanos y medievales adosados a sus casonas solariegas, galerías medievales… En su entramado urbano destaca las iglesia gótica de Santa María de la Real y la de de San Pedro, que es la más antigua, fue iniciada en estilo románica y ampliada posteriormente en época barroca, los conventos de San Francisco y Santa Engracia y por supuesto su increíble Castillo – Palacio.

Tras aparcar a las puertas de su muralla romana y ponerle a nuestra pequeña su vestido de Elsa, nos adentramos en un mundo medieval, calles estrechas con casonas medievales de piedra y puertas en forma de arco. Es aconsejable aparcar fuera del recinto amurallado ya que el acceso en coche se encuentra restringido sólo a residentes.

El Castillo de Olite, un palacio para sentirse princesa…

¿Sabes qué el Castillo de Olite ocupa un tercio del casco histórico medieval de todo el pueblo de Olite? Por algo está considerado como uno de los conjuntos civiles góticos más interesantes de Europa.

Es en la Baja Edad Media cuando Olite comenzó una etapa de esplendor al ser elegida como una de las sedes favoritas de los reyes de Navarra. A partir del siglo XV el rey Carlos III “el Noble” y su esposa Leonor de Trastámara comenzaron la construcción del Palacio Real de Navarra en Olite. Ampliaron un antiguo Castillo defensivo anterior de la época de Sancho VII “el Fuerte” de los siglos XII y XII. Aunque esta gran construcción es llamada por todos como «castillo», lo correcto es referirse como «palacio», ya que es de carácter cortesano, porque los aspectos residenciales prevalecieron sobre los militares y defensivos. Un Palacio construido para ser admirado y demostrar el poder de Carlos III, siendo un auténtico derroche para la época.

¿Cuál es uno de sus principales encantos? El aparente desorden de su diseño, porque su construcción nunca se afrontó como un proyecto de conjunto, debido a sus continuas obras de ampliación y reformas que se sucedieron durante siglos.

El conjunto formado por sus estancias, jardines y fosos, rodeados por las altas murallas y rematados por las numerosas torres, le dan una espectacular y mágica silueta. En su época incluso llegó a ser considerado como uno de los más bellos de Europa. Pero tras la invasión de Navarra a principios del siglo XVI por parte de Castilla, el estado de abandono en el que quedó inmerso el palacio hizo que éste fuera deteriorándose progresivamente. Este proceso culminó con un incendio durante la Guerra de la Independencia Española.

palacio oliteEl estado actual del edificio es fruto de una restauración del año 1937, todavía sin concluir. La intención de esta compleja labor es la de recuperar la estructura original del palacio. Así, podremos distinguir entre lo que se corresponde con el edificio original, y lo que se debe a su restauración. Sin embargo, la riquísima decoración interior que revestía sus muros se ha perdido para siempre, al igual que los jardines exteriores que lo rodeaban.

¿Sabes qué el Palacio – Castillo de Olite albergó un zoológico? Al igual que muchos nobles de la época, el Príncipe de Viana, nieto de Carlos III, quería coleccionar animales exóticos y de caza de todos los lugares conocidos del planeta. Por eso se crearon espacios para leones, camellos, jirafas…

El Palacio Real de los Reyes de Navarra de Olite fue elegido como la primera maravilla medieval de España, estando por delante de maravillas como el Monasterio de Santa María de Meira, la Catedral de Santiago de Compostela, la Alhambra, entre otras muchas.

¿Cómo visitar el Palacio – Castillo de Olite?

Lo ideal es coger una visita guiada de 40 minutos de duración, que transcurre por la planta baja y primera planta del Palacio. Al acabar la visita tendrás tiempo libre para recorrerlo a tu aire y acceder a las seis torres. ¡Ojo! esta visita no es recomendada para menores de seis años, por su contenido histórico-artístico. A pesar de ello nosotros contratamos esta visita ya que nuestro viaje era en temporada baja y entre semana, siendo la única opción para visitarlo y descubrirlo mejor que realizando la visita por libre. Además nuestra pequeña estaba tan emocionada que se portó genial durante toda la visita y la verdad que nos resultó muy entretenida a los tres. El precio es de 4,90€ adultos, 3,50€ niños entre 6 y 13 años, de 0 a 5 años gratis.

Si visitas el Castillo de Olite con niños…

Lo más interesante es coger la visita guiada familiar de 45 minutos de duración, dirigida especialmente al público infantil (entre 3 y 8 años). Transcurre por la planta baja y primera planta del Palacio, e incluye material didáctico para seguir aprendiendo en casa. El precio es de 4,50€ tanto para adultos como para los niños de 3 a 13 años, menores de esa edad gratis. Solo se realiza algunos sábados y durante los meses de julio y agosto (temporada alta) prácticamente todos los días, consultar horarios en Guiarte Navarra.

También puedes visitarlo…

Si decides visitarlo por libre te ofrecerán a la entrada un folleto y para guiarte tendrás que seguir la numeración que se encuentra en las paredes. El precio de la entrada es de 3,50€ los adultos, 2€ los niños entre 6 y 13 años, menores de esa edad gratis.

Puedes encontrar también visitas guiadas en ingles, visitas teatralizadas y otras muy interesantes por el municipio o visitando bodegas. Compra tus entradas en Guiarte Navarra.

¡Ojo! Hay que tener muy en cuenta los horarios de apertura, puedes consultarlos pinchando aquí.

?c=15982&m=1368899&a=305011&r=&t=html - Un plan para disfrutar el Castillo de Olite con niños

Recorriendo el Castillo de Olite…

Nos adentramos a él y empezamos a recorrer sus salas: la curiosa Sala de los Arcos que entre sus arcos habitan una colonia de murciélagos, las Cámaras del Rey y de la Reina con sus chimeneas y sus ventanales góticos. Nos adentramos en pasadizos y pasillos que conectan unas torres con otras, la Torre del Aljibe, la de las tres coronas, la Torre de los cuatro vientos y sus increíbles ventanales góticos.. La Ochavada es la más caprichosa y su estrecho mirador que da la sensación de encontrarse en un castillo de hadas, y la más impresionante la Torre del Homenaje que se levanta a 40 metros de altura y desde la que se divisa toda la región del sur de Navarra e incluso parte de la Rioja Baja.

Si nuestra hija ya se emocionaba cruzando los pasillos, subiendo las escaleras que ascienden a las torres y viendo las vistas. También disfrutó de los increíbles patios y jardines como el Patio de la Pajarera donde el rey mantenía sus pájaros exóticos y el Patio de la Morera que alberga una morera de más de 300 años que es Monumento Natural de Navarra.

¿Sabes qué este Palacio tiene jardines verticales? El diseño se inspiró en los míticos jardines de Babilonia para crear todo un vergel que trepara por uno de los muros del castillo, una característica que aun hoy se mantiene. Llegó a estar a 20 metros del suelo, con plantas y flores de todo el mundo. Para que el patio no se hundiera por el peso, se ordenó levantar una sala de arcos subterránea como contrafuerte: la conocida hoy en día como la sala de los Arcos.

 

Pero aquí no acaba un día de princesas…

¿Sabes qué puedes alojarte en el Castillo de Olite y completar un sueño?

Como os hemos contado, el Palacio – Castillo de Olite, se divide en dos, el antiguo y el nuevo. El nuevo Palacio nació de la ampliación del antiguo por Carlos III y es el visitable. La parte antigua del siglo XII de la que sólo se conservan tal cual los muros y las torres, alberga actualmente el Parador de Turismo, ofreciéndote la posibilidad de dormir en un auténtico castillo declarado monumento nacional.

Detrás de los antiguos e históricos muros de piedra del Parador de Turismo de Olite se encuentra un hotel mágico, con vidrieras, arcos y pasillos decorados que crean un ambiente de lujo y majestuosidad. Sus habitaciones tienen una decoración clásica y un ambiente medieval, preparadas para alojar familias, ya que disponen de cunas gratis y camas supletorias. Una experiencia muy recomendable que puedes disfrutar desde 90 – 100€ la noche, pincha aquí para reservar tu habitación.

Nuestra pequeña siguió disfrutando su día de princesas con su vestido de Frozen mientras recorría los pasillos del Parador, y visitaba la sala común, con sus muebles antiguos y bonitos tapices que te trasladan a otra época .

¿También se puede comer o cenar en el Parador del Castillo de Olite?

Las columnas y arcadas de ladrillo del comedor del Parador de Olite son un excelente escaparate para disfrutar de los productos autóctonos de Navarra como son sus espárragos, los pimientos de piquillo, el cordero al chilindrón, o el bacalao ajoarriero, el chuletón y las carnes asadas. También podrás saborear productos frescos de la huerta navarra, como la alcachofa, el espárrago y las pochas frescas. Sin olvidar el postre como el queso, la cuajada, los canutillos y la leche frita. Mientras degustas en el impresionante comedor las especialidades regionales te sentirás como un rey o reina en su propio castillo… ¿Te animas?

Puedes pedir de la carta como nosotros hicimos, pero hay que tener en cuenta que las raciones son abundantes y que a los peques les pueden hacer un plato especial, nuestra niña se comió muy a gusto su hamburguesa con patatas caseras. Puedes echarle un ojo a la carta y a los menús pinchando aquí.

¿Y si en vez de leer nuestra experiencia en el Castillo de Olite la ves en vídeo? ¡No te pierdas este plan para princesas en nuestro canal de YouTube! Y no olvides suscribirte para no perderte ninguna de nuestras aventuras…

¿Cuando visitar Olite?

Cualquier momento es bueno, nosotros lo visitamos en Abril y las lluvias esos días no dejaron mucha tregua para disfrutar de sus alrededores y poder exprimirla mejor.

Sin duda el mejor momento para imaginar cómo fue la ciudad durante la Edad Media es en las Fiestas Medievales que se celebran en agosto. La ciudad se llena de mercaderes, artesanos, titiriteros, trovadores, clérigos, arqueros, halconeros y malabaristas que ofrecen sus productos y espectáculos a los visitantes, mientras desfilan reyes y princesas y se celebran torneos entre caballeros. También hay comidas y cenas medievales servidas en vasijas de barro por posaderos ataviados con ropajes de la época. ¿Qué más se puede pedir para que tus hijos se sientan en un cuento?

Olite completa su atractivo cultural durante el verano gracias a actuaciones del programa Cultur y, sobre todo, a las del Festival de Teatro Clásico de Olite. Cada año, el Castillo de Olite alberga los mercadillos medievales, los festivales de música sacra y de todo tipo… que permiten revivir el espíritu de la época en la que fue construido. ¡Un auténtico viaje en el tiempo!

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