Otro día más que daban lluvia así que decidimos coger un trayecto largo de tren con un buen paisaje, elegimos viajar hasta Lausanne y conocer un poco la parte Suiza francesa. El trayecto en tren fue de casi 2 horas e hicimos un rápido transbordo en Yverdon les Bains, fue un fallo no visitar este pueblo ya que tiene un bonito casco antiguo con un palacio y se encuentra rodeada de los Montes Jura y bañada por el lago Neuenburguersee. Desde el tren vimos las bonitas vistas a los viñedos tan típicos de esta región.

Lausanne es conocida como la “Capital Olímpica” por ser sede del Comité Olímpico Internacional.  Ha sido construida en tres colinas, rodeada de viñedos, a orillas del Lago Lemán. En la orilla francesa opuesta, se eleva el escenario impresionante de los Alpes Saboyanos.

Lugares de visita obligada en Lausanne: el lago Lemán, dar un paseo por el verde Parc Le Bourget, visitar el Museo del COI, entrar en su Mercado y visitar la Catedral.

Os cuento los lugares a visitar pero nosotras no vimos mucho de la ciudad, nos equivocamos al salir por uno de los lados de la estación y subimos a la parte de arriba con una larga cuesta, que junto que se acercaba la hora de comer de la pequeña, nos desanimó a continuar nuestra visita. Volvimos a la estación donde le dimos el potito mientras esperábamos el tren a Friburgo, queríamos visitar esta ciudad medieval que nos venía de paso para volver a Aarau y se encontraba a 45 minutos de Lausanne.

Friburgo nos encantó, su casco antiguo medieval que aún se conserva te invita a pasear y callejear entre fachadas góticas, fuentes y cafés que recuerdan épocas pasadas.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Nos adentramos hasta llegar a su Catedral de 74 metros de altura, a la que se puede subir para ver una fantástica vista panorámica de la ciudad, pero como sucede en todas las torres de catedrales e iglesias subir no es muy apto con un bebe a no ser que apetezca hacer un poco de ejercicio y te lo coloques en la mochila portabebés.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Después de callejear salimos al puente donde pudimos observar las fantásticas vistas de la ciudad baja de Friburgo a la que se puede llegar cómodamente  en un funicular ecológico que funciona con las aguas residuales de la ciudad, en funcionamiento desde 1899, apenas recorre 120 metros y tiene un precio de 2€ aproximadamente. Nosotras nos conformamos con ver las vistas del Basse-Ville o la parte baja de la ciudad desde arriba, ya que como en todas las excursiones vamos con el tiempo justo limitados en no llegar tarde para no trastocar los horarios de la pequeñaja.

Muy cerca de esta ciudad encontramos la ciudad de Greyerz famosa por su queso de gruyeres con un fantástico castillo de cuento de hadas y un magnífico centro histórico será de visita obligada para nuestro próximo viaje a Suiza.

También me hubiera gustado visitar Montreux y su espectacular Castillo de Chillón, ya que se encuentra a sólo 30 minutos de Lausanne, pero también tendrá que esperar a nuestra próxima visita a este país tan sorprendente y diferente a España.

Pin It on Pinterest

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar