En el octavo día de nuestro viaje por Europa llegamos a una ciudad que nos enamoró, Praga, donde no te aburres de callejear, entrar por sus pasajes descubriendo los rincones escondidos de la ciudad, y por supuesto probar su gastronomía y sus cervezas.

Nos alojamos en el Hotel 987 Design Prague, muy cerca de la estación de tren y a sólo 5 minutos de la Plaza de la Republica, la entrada a la Ciudad Vieja. Un hotel de 4 estrellas muy moderno y con habitaciones muy amplias, y lo mejor el precio, 3 noches con desayuno por 178€, una ganga comparado con lo que estábamos pagando en el resto de las ciudades.

Hicimos el free tour de la Ciudad Vieja con la empresa toursgratis.com (como os hemos contado en los anteriores post de París y Munich, tu valoras el trabajo del guía poniéndole un precio al tour). En el tour además de explicarnos la historia de la ciudad y el funcionamiento de su famoso reloj astronómico, visitamos la iglesia de Tyn, la casa de Nafta, el barrio judío (las sinagogas y el cementerio judío, pero no se entra dentro de ellas ni del cementerio), la iglesia de San Jaime, la estatua de kafka (de diseño moderno y muy curiosa), la casa Municipal, la Torre de la Pólvora y la Plaza de Wenceslao. Son algunos de los lugares que se visitan, sirve para hacernos una idea de los lugares mas característicos y si se dispone de tiempo poder visitarlos con mas tranquilidad.

Tras el tour repusimos fuerzas en los puestos de comida de un mercado navideño en Wenceslao.

Continuamos pateando la ciudad para hacer estas fabulosas fotos en el río Moldava con el castillo en el fondo y visitar el Puente de Carlos.

Y no pudo faltar una foto en la peculiar casa Danzante que se encuentra a orillas del río.

Después subimos a la torre del Ayuntamiento de la Ciudad Vieja donde se ven las vistas mas bellas de la ciudad, en nuestro caso vimos la Praga nocturna iluminada con la decoración navideña. Tiene un precio de unos 8€ y cuenta con ascensor, no se puede subir con el carrito de bebé al mirador ya que es muy estrecho, pero si se puede llevar en brazos o en mochila.

Vistas nocturnas de Praga en Navidad

Al día siguiente subimos hasta la Torre Petrin (la torre Eiffel de Praga), cogimos el tranvía hasta el otro lado del río con la intención de coger el funicular en la calle Ujezd, pero se encontraba cerrado unos meses por mantenimiento así que nos aventuramos a subir andando, lo conseguimos pero fue una locura subirlo con el carrito, un camino de mas de 30 minutos con cuestas empinadas y un último tramo de escaleras, llegamos sin aliento. Lo único bueno las vistas aunque no teníamos ni fuerzas de disfrutarlas. Decidimos no subir a la torre a pesar que nos dijeron que podíamos subir con la nena por el ascensor para inválidos (subir andando son 300 escalones) pero al final preferimos ahorrarnos los 5€ que nos iba a costar a cada uno. Una vez arriba descubrimos que había una forma mejor para subir al monte que era coger el tranvía hasta Malostranské námestí y subir por las calles Trziste y Vlasská a menos de 10 minutos andando, allí es donde cogimos el tranvía para volver y bajamos en Narodni donde descubrimos un mercado de diseño y cosas hechas a mano que ponen los sábados, también tenían puestos de comida tailandesa y hamburguesas gourmet así que disfrutamos y repusimos fuerzas que nos lo habíamos ganado.

Torre Petrin Praga

A las 15 horas volvimos a ver a los guias de tourgratis.com para hacer el tour del Castillo y Malá Strana por 10€ cada uno, incluia el tranvía hasta el Castillo. Subimos con el tranvía 22 desde Malostranská, era hora punta de los tours, los tranvías iban llenos y nuestro grupo era de mas de 20 personas, al final conseguimos subir todos sin morir en el intento y como la pequeña tiene la virtud de dormirse en cuanto se sube al carro ni se enteró. Una vez arriba nos explicaron la historia del Castillo mas grande de Europa, vimos el cambio de guardia, la Catedral de San Vito, los palacios, los patios, el Convento y la Basílica de San Jorge… Bajamos hasta el barrio de Mala Strana, vimos el muro de Lenon (pero no lo cuidan y apenas se ven las pintadas originales) y se acababa con la visita y la explicación del Puente de Carlos, pero nosotros ya nos tuvimos que ir ya que el tour al ser tanta gente era muy lento y ya se estaba haciendo muy tarde, eran muchas horas con la pequeña por la calle. Con el tour conocimos toda la historia sobre el Castillo aunque al ser tanta gente se hizo muy lento y en ocasiones no te enterabas de las explicaciones, tampoco entras dentro de los palacios, es una visita rápida. Si se quiere visitar el Castillo por dentro la entrada tiene un precio que ronda los 10€, si se dispone de tiempo merece la pena visitarlo por tu cuenta y perderte por todos sus rincones.

Comparado con otras capitales europeas, Praga es mucho mas barata y en lo que mas se nota es en la comida, las raciones son muy abundantes y está todo riquísimo. Hay que evitar los sitios turísticos y buscar restaurantes de comida local, nosotros descubrimos por casualidad el restaurante Kolkovna Savarin (en calle Na Prikope, donde el McDonald’s hay un pasaje que va al Museo del Comunismo y a un Casino, allí encontramos el restaurante). Es de esos lugares que al entrar ya sabes que vas a disfrutar ya que no ves turistas sino gente de allí, además tiene zona de juegos para los niños, tienen tronas, cambiador…, totalmente preparado para ir con bebes. Cada noche nos hinchábamos a cenar y la cuenta no subía nunca a mas de 25€ los dos.

Es una ciudad fácil de patear, a casi todos los sitios turísticos se puede llegar andando, a excepción del Castillo que hay que coger la línea 22. La mejor forma de moverse cuando ya uno esta cansado de andar es con el tranvía y en comparación con el transporte en Francia y en Alemania aquí es muy barato. El billete sencillo con 90 minutos de transbordos desde su primera validación cuesta 1,15€, el ticket limitado solo de 20 minutos desde su validación cuesta 0,90€. Si durante el día se va a hacer mucho uso merece la pena comprar el abono diario por 4€. Y por 11,50€ se puede comprar el abono de 3 días con el que podrá viajar gratis un niño de entre 6 a 15 años siendo muy rentable para las familias que viajen con niños.

Os recomendamos visitar la capital de la República Checa porque es una ciudad que cada rincón os va a sorprender, 3 o 4 días van bien para descubrir a fondo la ciudad.

Gastos en Praga:

3 noches en Hotel 987 Design Prague y tasas 180€ con desayuno, tours y entrada a la torre del Ayuntamiento 45€, transporte 10€ y comida 75€. Total 310€ aproximados las 3 noches.

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