Nuestra estancia en Toronto fue el final de un viaje en el que visitamos un poquito de EEUU (Nueva York y Boston) y quisimos también conocer un poco de Canadá. ¿Y por qué la ciudad de Toronto? Porque es la más cercana a las Cataratas del Niágara e iba a ser una de nuestras visitas obligadas esos días.

Llegamos desde Boston con un avión de hélices al aeropuerto de Toronto City con Porter Airlines, era la forma más rápida y barata para cambiar de país, un total de casi 200€ los dos billetes de adulto, uno de bebé (sólo pagaba las tasas) y una maleta facturada (tuvimos que facturar maleta porque al viajar en invierno llevábamos ropa para el frío y ocupa más pero en nuestros viajes solemos ir siempre con mochilas para no facturar si cogemos vuelos)

¿Sabéis que para viajar a Canadá se necesita una autorización electrónica de viaje?

Desde el 10 de noviembre del 2016 es necesaria esta autorización para entrar al país y nosotros llegamos al mostrador para facturar sin tener la autorización, menos mal que íbamos con tiempo, las rellenamos con el móvil y pagamos la tasa de 7 CAD (dólares canadienses). Para la autorización es necesaria rellenarla con el pasaporte y la tarjeta de crédito a mano, se tarda menos de 10 minutos cada una, pero hay que hacerlas una a una y entre que las solicitamos desde el móvil, los nervios y las prisas, se pasaba el tiempo volando y con mucho miedo a perder el avión. Menos mal que no nos hicieron imprimirlas y con enseñarlas en el móvil sobraba. Si no quieres que os suceda lo mismo no olvidar solicitar la ETA en la página oficial ETA Canadá

Menos mal que después del rato de histeria nos pudimos relajar en el avión con Porter Airlines que nos sorprendió con unas bebidas, un poco de picoteo y unas pegatinas para la pequeña. También nos llamó mucho la atención que no nos dieron cinturón de seguridad para la bebé, teníamos que llevarla abrazada de cara a nosotros. Lo mejor del vuelo fue aterrizar en una pequeña isla frente el Harbour de Toronto mientras se veía la ciudad de noche y todo iluminada.

Skyline de Toronto desde el avión

Toronto tiene dos aeropuertos, Toronto City se encuentra en una isla frente a la ciudad ¿cómo se accede a la ciudad? hay un barco gratuito para conectar la isla de la ciudad, si no está funcionando la otra opción es un pasillo bajo el mar o como lo llaman los canadienses un PATH, son 5 minutos andando, al llegar encuentras un autobús gratuito que enlaza con la Union Station. El otro aeropuerto es el de Pearson y se encuentra a 30 minutos con el UP express desde Union Station por 12 CAC y los niños gratis hasta los 12 años, más info en UPexpress

Cuando llegamos a Union Station cogimos el metro hasta Dundas (la zona más céntrica de tiendas), nuestro hotel se encontraba en Jarvis St. muy cerca de Dundas, The Grand Hotel & Suits dónde nos alojamos 3 noches por unos 100€ la noche con desayuno. Un hotel muy recomendable con habitaciones amplias, con sala de estar y una pequeña zona de cocina pero sin fuegos (algo que no entendimos mucho), pero tenía microondas, fregadero, frigorífico. Las instalaciones del hotel estaban muy bien, un buen gimnasio, una piscina cubierta con jacuzzi y una terraza con muy buenas vistas que era una pena no poder disfrutarla con el frío de esos días de Marzo. También es de destacar su servicio gratuito de traslado a Union Station.

Día 1 en Toronto

 

Nos levantamos temprano y decidimos que sería un buen día para visitar las Cataratas del Niágara. Te contamos cómo llegar y todo sobre nuestra visita en De Toronto a las Cataratas del Niágara

Día 2 en Toronto

 

Tocaba patear la ciudad así que nos dirigimos hacia Kesington Market (a unos 30 minutos andando desde el hotel), es una zona con mucho ambiente los fines de semana pero entre semana no hay nada (un gran fallo ya que el fin de semana nos íbamos). De camino pasamos por la Galería de Arte de Ontario (es gratis la entrada de este museo los miércoles de 18 a 20.30 horas) y el barrio de Chinatown que nos sorprendió con sus murales en las paredes. Continuamos andando por la zona de la Universidad y el parque Queen’s que nos gustó mucho la arquitectura de sus edificios.

Continuamos andando al Harbourfront Centre para ver desde allí las islas. No cogimos el ferry para visitarlas ya que hacía mucho frío y no se veían muy animadas, con buen tiempo si que merece la pena visitarlas. Se trata de un pequeño conjunto de islas en el lago Ontario que se comunican entre ellas por puentes, ideal para pasear por sus senderos, hacer un picnic o incluso bañarse en una de sus playas. Para acabar un día de diversión en estas islas no hay nada como visitar su parque de atracciones Centreville Amusement Park dirigido para bebés y niños pequeños, su entrada es gratuita y se paga por atracción, al lado se encuentra la granja Far Enough de entrada gratuita con un pequeño donativo. En estas islas también encontramos el aeropuerto. El precio del ferry ronda 8 CAD ida y vuelta. De noche desde las islas se tienen buenas vistas del Skyline de la ciudad. Más info sobre el ferry de Toronto Islands

Rogers Centre

Muy cerca de Harbourfront se encuentra el Rogers Centre, un gran estadio multiusos que fue el primero en poseer techo retráctil y un hotel. También en la zona se encuentra Toronto Railway Museum, un curioso museo de ferrocarril que expone gratis trenes y vagones de época, dentro pagando una entrada de 6 CAD puedes ver la historia del ferrocarril Transcanadiense, jugar con un simulador de tren o que los niños se entretengan jugando con trenecitos de madera. Un buen lugar para escapar del frío y que nuestra pequeña se divirtiera un rato.

Junto al Railway Museum se encuentra la Fábrica de cerveza Steam Whistle Brewing que nos vino genial para abrir boca antes de subir al restaurante giratorio de la CN Tower.

Reservamos unas semanas antes,a través de Open Table mesa en el 360 The Restaurant at the CN Tower. Un restaurante giratorio con unas fabulosas vistas de la ciudad y sus islas, un lugar muy recomendado para disfrutar de una buena comida en un sitio único. Además al terminar de comer bajamos a la planta de abajo a ver las vistas desde el mirador sin necesidad de comprar la entrada. Por unos 80€ comimos los 3 y vimos las vistas también en el observatorio, la entrada para subir cuesta unos 36 CAD, así que eso nos lo ahorramos al comer en su restaurante.

La peculiaridad del observatorio es su parte con suelo transparente que puede dar algo de vértigo, nuestra pequeña no paró de corretear super emocionada encima de éste.

Justo al lado de la CN se encuentra el Ripley’s Aquarium que es el acuario cubierto más grande de Canadá. Nos arrepentimos de no visitarlo pero necesitábamos descansar un poco en el hotel antes de nuestra siguiente aventura del día. ¿Quieres descubrir cuál es?

¡Fuimos a un partido de la NBA!

Vimos jugar a los Toronto Raptors vs Washinton Wizards. Es un espectáculo ver en persona un partido de estas características tanto por el juego como por el espectáculo en el campo. Sensaciones y emociones indescriptibles, una gran experiencia que disfrutamos los tres. ¿Por qué vimos el partido de la NBA en Toronto y no durante nuestra estancia en Nueva York? Las entradas eran mucho más baratas, las compramos por menos de 30€ cada uno (la pequeña no pagaba) y en Manhattan no bajaban de 100€ por persona. Las entradas las compramos en Ticketmaster Canadá.

¿Recomendamos ir con un bebé o niños pequeños a ver un partido de la NBA?

¡Por supuesto! Nuestra pequeña estuvo super entretenida ya que es un auténtico espectáculo de luces y sonido, hasta disfrutaba del partido. Al final del partido si que ya estaba algo más cansada y movida pero era por el sueño, así que cuando faltaban poco menos de 10 minutos para acabar nos fuimos, así salimos del estadio y cogimos el metro sin agobios, es una buena táctica para evitar la avalancha de gente.

Día 3 en Toronto

 

La primera parada fue visitar la Casa Loma, se trata de una gigantesca mansión cuya construcción fue copiada del Castillo de Balmoral en Escocia, que se ha convertido en una atracción turística de la ciudad. Su nombre viene de que se encuentra situada en una loma o colina de la ciudad. La mejor forma de llegar es con el metro.

Continuamos paseando en el tranvía hasta la zona de Distillery District, uno de los lugares turísticos que muestra una cara diferente de la ciudad. Antiguamente era la distilería de whisky más grande del mundo en 1860 y ahora es una zona muy animada de estilo vintage transformada en restaurantes, cafés, galerías de arte y tiendas. Cuando la visitamos no se encontraba muy animada, supongo que al ser entre semana y por el frío, pero en verano y los fines de semana es de las zonas más animadas de la ciudad.

Al anochecer aprovechamos para visitar la zona comercial de Dundas, y maravillarnos con sus luces y su ambiente que nos recordaba a nuestra reciente visita a Times Square durante nuestra estancia en Nueva York.

¿Sabes qué se puede recorrer la ciudad de Toronto sin pasar frío?

Path Toronto

Gran Galería Comercial en el PATH

Toronto tiene una ciudad subterránea que se llama PATH, una red de galerías subterráneas que comunica los principales lugares del Downtown con accesos directos a edificios, transportes, a la vez que cuenta con tiendas y zonas de restauración. Son 28 kilómetros de pasillos subterráneos y la orientación no es fácil, nosotros nos desorientamos ya es difícil para los que no están familiarizados con las indicaciones y las referencias del lugar. Un paseo por el PATH es obligado para conocer todas las curiosidades de esta ciudad y es sorprendente ver que a pesar de que fuera haga muchísimo frío hay mucha gente sin abrigo ya que pueden ir de un sitio a otro sin necesidad de salir a la calle.

¡Por fin conseguimos salir del PATH y descubrir la noche de Toronto! La ciudad llena de luces en la que destaca su gran atracción turística la CN Tower

Vistas Terraza Grand Hotel & Suits Toronto

 

Después de nuestro paseo nocturno descubrimos la azotea de nuestro hotel, The Grand Hotel & Suits tiene maravillosas vistas a la ciudad. Es una pena que con el frío no se pueda aprovechar su Rooftop y verlo prácticamente abandonado, en verano se llenará de ambiente, música y copas.

Día 4, último día ¡Volvemos a España!

 

Aprovechamos nuestras últimas horas en la ciudad para visitar lo que teníamos cerca del Hotel. El Parque de St. James y su espectacular iglesia fue nuestra primera parada.

Continuamos hasta el Mercado de St. Lawrence, disfrutamos observando sus productos frescos, su orden y limpieza. Nos encanta visitar los mercados locales y éste concretamente fue nombrado por la revista National Geographic hace unos años como el mejor mercado de comida del mundo. No sólo es para comprar comida sino también para comer ahí, muy frecuentado por los lugareños que se mezclan con los turistas en busca de lo auténtico.

Muy cerca de St. Lawrence Market se encuentra un edificio emblemático de la ciudad, el Edificio Gooderham llamado comúnmente el Flatiron de Toronto, declarado desde 1975 Sitio Histórico Nacional. ¿Por qué lo llaman Flatiron? Por su forma delgada acabada en cuña triangular, similar al edificio Flatiron de Nueva York que se construyó posteriormente y con mucha más altura.

El edificio tiene cinco plantas y está hecho de ladrillo de color rojo, teniendo un espectacular diseño gótico románico que hizo que fuera uno de los más famosos en las épocas de su construcción. Destaca su parte trasera en la que hay un mural, es una ilusión óptica, que refleja la edificación que está enfrente.

Para despedirnos de nuestro viaje por América del Norte teníamos que hacerlo con una buena hamburguesa y justo al lado del Edificio Flatiron se encuentra The Works Gourmet Burger Bistro, un buen sitio para disfrutar los tres de nuestra última comida antes de volver, por cierto estaban ¡riquísimas!

Toronto se despidió de nosotros comenzando a nevar, tuvimos suerte durante nuestra estancia con la nieve aunque pasamos mucho frío y eso nos impidió visitar los parques, las islas y aprovechar al máximo nuestra visita, pero es lo normal viajando en meses de invierno, nos tocará volver algún día en época más veraniega y así tener la escusa para descubrir más ciudades de Canadá…

¡No te pierdas nuestra visita a Toronto en vídeo! Las mejores tomas de nuestro viaje en la ciudad más grande de Canadá.

¿Quieres saber qué hacer con niños en Toronto? No te pierdas ¿Qué hacer con niños pequeños en Toronto?

El Transporte en Toronto

 

Tranvía Toronto

En el tranvía de Toronto

Hay tres tipos de transporte diferentes: metro, tranvía y autobús. Las tres redes están integradas, lo que permite que el billete sea el mismo para los tres medios de transporte y podamos cambiar de uno a otro con facilidad. El precio del billete es de 3 CAD y los niños entre 2 a 12 años pagan 0,75 CAD. Cambiando los dólares por token te sale algo más barato el billete, pero la mejor tarifa para conocer la ciudad usando el transporte público son los pases de un día por 10,50 CAD por persona, en fin de semana te puedes beneficiar viajando 2 personas y un máximo de 4 niños con un solo pase. Si tienes la suerte de querer recorrer la ciudad sábado, domingo o festivo, éste es tu pase perfecto con viajes ilimitados para toda la familia.

Tours y excursiones en Toronto y alrededores

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