¿Viajar a Islandia en familia es posible?

¡Si! Es un destino muy recomendable del que hemos vuelto enamorados, por eso queremos enseñaros todo sobre este increíble país y lo que te espera este super destino. Comenzamos a mostraros nuestro viajes con los lugares del sur de Islandia accesibles para embarazadas, niños o bebés. Porque cualquiera disfruta de estos increíbles paisajes, tenga la edad que tenga o la condición física que tenga.

Lugares del sur de Islandia accesibles para embarazadas, niños o bebés que no debes perderte en tu viaje a Islandia:

 

El Círculo Dorado, es la zona más conocida en el sur de Islandia, totalmente accesible.

El famoso Círculo dorado o Círculo de Oro (Golden Circle), se llama así a la agrupación de los tres sitios naturales más visitados y conocidos de Islandia. Su importancia se debe, además de por su gran belleza, a la cercanía de su capital Reykiavik. Lo forman: la cascada de Gullfoss, el valle de Haukadalur, conocido por sus geiser, y el valle y la falla de Thingvellir.

¿Sabes qué? Islandia ha surgido de los océanos sobre la dorsal atlántica que separa las placas tectónicas euroasiática y norteamericana. Esto hace que el oriente y el occidente de Islandia formen parte de placas distintas. El nexo de unión es la inmensa falla que recorre Islandia de sudoeste a nordeste, justo por debajo de la península de Reykiavik. Toda esta zona está sometida a los efectos volcánicos. 

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La primera parada desde Reikiavik en el Círculo Dorado… Thingvellir Park

Es el Valle y la falla de Thingvellir se encuentra a escasos 45 minutos de Reikiavik. Se trata de un Parque nacional que mezcla naturaleza, geología e historia. ¿Por qué historia? Porque aquí es donde se celebraron las asambleas políticas desde la ocupación de la isla y aquí mismo se declaro la independencia en 1944.

La falla más impresionante es la de Almannagjá y su cañón, donde te sentirás entre dos mundos. Tiene una longitud de 7,7 kilómetros y una profundidad en algunas zonas de 40 metros donde muestra claramente la separación entre las dos placas tectónicas. La segunda línea de fallas es la de Hrafnagjá, es algo más larga (11 Km.) pero menos profunda (máximo 30 metros)

El parque comienza en el Centro de Interpretación del Thingvellir National Park donde se encuentra un gran aparcamiento que debes pagar en unas máquinas que encontrarás en el centro, pondrás tu número de matrícula y abonarás 400 coronas islandesas (3€). ¿Vigilan que se realice el pago? No lo sabemos, preferimos ser honestos, pagar y quedarnos más tranquilos. Además el abono del parking te supone poderte desplazar a otros aparcamientos que encontrarás en el parque y que te acercan más a otros de los lugares imprescindibles en tu visita.

Además, en el Centro de Interpretación encontrarás baños sin pagar y una cafetería.

Thingvellir National Park suele ser tu primera parada en un viaje a Islandia por lo que te sorprenderá su paisaje volcánico y te encantará descubrir el parque andando. Las rutas están indicadas y la mayoría son accesibles incluso en carrito de bebé.

La cascada de Oxarárfoss

No debes perderte la ruta hasta la cascada de Oxarárfoss, es de 1 km y medio. Esta cascada se produce gracias a una profunda sima donde el río se lanza creando una fumarola de vapor de agua. El río al precipitarse en la falla de Almannagjá, provoca este bello espectáculo. Llegar a ella es posible con carrito de bebé, pero al final del camino hay que subir unas escaleras, se puede dejar ahí el carro y subir con el peque en brazos. En Islandia no te van a robar el carrito por dejarlo un rato aparcado, es uno de los países más seguros del mundo y en eso nos recordaba mucho a Japón. Si no quieres caminar, tienes un parking que se encuentra más cerca de esta cascada.

Bucear entre las placas tectónicas, una experiencia top.

También tienes otro parking en el parque que te acerca a la falla donde se realizan inversiones de buceo. Porque puedes disfrutar de la experiencia de bucear entre las dos placas tectónicas. Eso sí habrá que esperar a vivir esta experiencia cuando los peques se hagan mayores.

Puedes encontrar la mejor oferta para vivir esta experiencia top pinchando aquí.

 

El fascinante Geyser

Es la siguiente parada en esta ruta, se encuentra a 50 minutos (60km) del Parque Thingvellir. Es el valle de Haukaladur y aquí encontramos el Geysir, que dio su nombre a todos los géisers del planeta, pero actualmente se encuentra dormido. La gran actividad la tiene a su hermano pequeño Stokkur, que emite una columna de agua y vapor ardiente cada 14 minutos alcanzando los 20 metros de altura. Entre ese tiempo es posible que escupa un par de veces pero con menos fuerza.

¿Sabes qué? Los géisers van evolucionando en el tiempo. Su actividad, fuerza y altura pueden modificarse ya que las zonas son agitadas frecuentemente por movimientos y presiones sísmicas. Por lo que es posible que en unos años no nos fijemos tanto en el Strokkur y más en alguno de sus hermanos que se encuentran en este valle.

Hay dos parking, uno a tu derecha conforme llegas desde Thingvellir Park donde encontrarás servicios, cafetería… Y otro más pequeño a tu izquierda, más cercano y accesible, ya que no tendrás que cruzar la carretera. En escasos 3 minutos te encontrarás ante Strokkur escupiendo agua.

 

Y a escasos 5 minutos en coche la increíble cascada de Gullfoss

Gullfoss, la cascada dorada, es uno de los saltos de agua más impresionantes de Europa, por sus increíbles dimensiones y por las cantidades ingentes de agua que lleva su caudal. No es la más impresionante de Islandia, pero si la más famosa y visitada por encontrarse tan cerca de Reikiavik (a 110 kilómetros)

¿Sabes qué? Se trata de una cascada creada por la ruptura de las placas que crean el paisaje islandés. Un inmenso bloque de roca roto y quebrado crea este increíble salto de agua al desplazarse.

El salto de agua es de 32 metros en un estrecho acantilado natural de unos 70 metros, lo que concentra el caudal y provoca un ruido ensordecedor. Para llegar al punto de observación más alto, debes andar por un camino que pasa muy cerca del salto de agua, por lo que recomendamos llevar chubasquero o acabarás empapado. Y también cuidado con los niños que se pueden resbalar, nuestra pequeña se pegó una culada, manchándose entera de barro.

¿Dónde dejar el coche para visitar la cascada de Gullfoss?

Viniendo desde el Geyser el primer desvío que encuentres es el parking, no se encuentra bien señalizado porque intentan que sigas y vayas al de arriba que es donde se encuentra la cafetería, la tienda y los baños.

Este primer parking es mucho más accesible hasta incluso con carrito de bebés. Si aparcas en el segundo tendrás que bajar escaleras y es mucho más incómodo el acceso. También comentar que los baños son de pago, cuestan 200 coronas por persona (1,50€) y se puede pagar con tarjeta.

Puedes contratar excursiones de un día o medio día desde Reikiavik para visitar el Círculo de Oro, busca aquí la mejor oferta.  El Círculo Dorado es uno de los lugares del sur de Islandia accesibles para embarazadas, niños o bebés.



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Y muy cerquita del círculo dorado, el Cráter Kerid

A 45 minutos en coche de la cascada Gullfoss encontramos la siguiente maravilla islandesa.

Este es el cráter con la caldera más intacta y visualmente identificable, también destaca por las tonalidades rojizas que la rodean que proviene de su piedra volcánica roja. La caldera tiene alrededor de 3000 años de antigüedad y mide aproximadamente 55 metros de profundidad, 170 metros de ancho y 270 metros de largo. Destaca por su preciosa forma circular y su intenso color turquesa, el lago es de poca profundidad, entre 7 y 14 metros.

Dispone de un parking gratuito, pero es un poco pequeño. Para acceder al cráter hay que pagar 400 coronas por persona (3€), los niños menores de 12 años es gratis. Se puede bajar dentro del cráter por un camino corto con escaleras. Sin duda una experiencia increíble.

 

Siguiente parada siguiendo la Ring Road… la cascada de Seljaladsfoss

Un espectacular salto de agua de 60 metros acompañado de un paraje de gran belleza, así es la cascada de Seljaladsfoss. Pero lo que la hace especial y única es que la puedes rodear completamente. Hay un caminito muy resbaladizo que sale por la derecha de la cascada y te conduce a su zona de atrás, es imprescindible llevar chubasquero o acabarás completamente calado, también es recomendable una cámara con protección para el agua si quieres sacar fotos del gran manto de agua.

Para visitar esta cascada dispones de un parking de pago donde también encontrarás baños, nosotros nos escaqueamos de pagar ya que iba a ser una visita cortita (y no nos ha llegado ninguna notificación de impago).

Puedes acceder con carrito de bebé hasta los pies de la cascada pero no podrás pasar por detrás de esta y sentir el subidón de la fuerte caída de agua y pegarte un buen remojón. Es posible subir la cuesta de la cascada y contemplar el panorama desde el punto en que el agua se lanza al vacío, pero requiere más tiempo de visita y condición física.

Posiblemente sea la cascada más impactante que disfrutamos en nuestro viaje por Islandia

 

De Seljalandsfoss a Skogafoss

De una cascada que nos enamoró a otra que nos cautivó. A 25 minutos en coche por la Ring Road se llega a la Cascada de Skogafoss con una altura de 62 metros y una anchura de 25 metros. Si el día es soleado tendrás la suerte de disfrutar del paisaje junto al arcoiris.

¿Sabes qué? La cascada de Skogafoss tiene una leyenda de vikingos: tras la cortina de agua se oculta un tesoro, dejado por un vikingo, Þrasi Þórólfsson, Un chico local encontró el cofre años después, pero era sólo capaz de agarrar la arandela en el lado del cofre antes de que desapareciera después…

Se encuentra junto a un amplio parking, con baños y zona de acampada. Puedes acceder con carrito de bebé pero hay que decir que hay piedras y gravilla en el suelo. Acude con chubasquero si quieres acercarte a la espectacular caída y sentir más de cerca el ruido del agua al caer.

También puedes contemplarla desde arriba, en el lado derecho de la cascada sale una escalera que te conduce en 5 minutos a la parte de arriba y su mirador. Una vez arriba verás una puerta que puedes abrir y continuar un sendero por su cauce de unos 27 km. Este sendero te conduce al paso de Fimmvörðuháls, donde el 20 de marzo de 2010 comenzó la erupción del volcán Eyjafjallajökull, el volcán cuya nube de ceniza paralizó el tráfico aéreo de toda Europa, con paisajes y más cascadas increíbles. Es una pena que este recorrido no sea apto para embarazadas y niños.

Nosotros elegimos alojarnos en un hotel junto a la cascada y nos encantó la experiencia, además calidad-precio era muy bueno y con desayuno incluido. Es el hotel Skogafoss, pincha aquí y descúbrelo.

 

¿Nos vamos a ver glaciares? Muy cerca de Skogafoss se encuentra el glaciar Sólheimajökull.

Conocido como el glaciar negro por su color negro de la lava que contrasta con el blanco del glaciar. Se trata de una cola del glaciar Mýrdalsjökull (el cuarto de Islandia en tamaño), debajo de este glaciar descansa el volcán Katla, que de vez en cuando escupe su lava.

Conduciendo por la Ring Road, una vez pasas la cascada de Skogafoss, a escasos 10 minutos, encuentras un desvío que te conduce a un parking desde el que puedes andar durante unos 15 minutos hasta llegar al glaciar, es un camino fácil que se puede hacer con niños. Aquí podrás observarlo muy de cerca pero no adentrarte ya que para eso deberías ir bien preparado con arnés, casco, crampones, piqueta de escalada en hielo y un guía, siendo además una excursión no accesible para una embarazada y una niña. Es recomendable para niños a partir de 8 años.

Pero el papi de Viajando con chupetes y nuestros amigos disfrutaron de esta increíble excursión caminando por el glaciar Sólheimajökull con Arctic Adventures, pincha aquí para saber más.

¿Por qué elegimos el trekking por el glaciar Sólheimajökull? Porque es menos turístico que el conocido glaciar Vatnajökull y más barato.

 

Seguimos por la Ring Road y llegamos a sus increíbles paisajes costeros

 

Dyrhólaey y su faro

Se encuentra a 30 minutos en coche de la Cascada de Skogafoss, a pesar de que la carretera de acceso sea F (solo para 4×4) en el parking te encuentras con muchos coches normales.

Una vez allí podrás apreciar los acantilados que nos presentan el salvaje océano Atlántico, mientras que a nuestras espaldas queda el casquete del glaciar Mýrdalsjökull. Además del faro lo más característico es el Arco de Dyrhólaey, un espectacular arco de piedra de 120 metros de altura. Esta zona es accesible para ir con niños. De aquí sale un sendero para bajar hasta la playa, pero no hace falta bajar por él, porque si continuas la carretera encuentras otro parking que te acerca a esta parte de la playa. Este parking dispone de baños pero de pago.

¿Sabes qué? Esta zona es una reserva natural protegida que está cerrada de mayo a junio para favorecer a los Frailecillos, gaviotas árticas, y otras aves boreales que se reproducen entre mayo y junio.

¡Ojo! No busques a los famosos frailecillos pasado el mes de agosto porque emigran al sur.

 

La playa negra de Reynisfjara

Reynisfjara beach, se encuentra a poco más de 20 minutos del Faro de Dyrhólaey. Tiene un parking gratuito con baños de pago a pie de la playa.

Ver la inmensidad de esta playa de arena negra con su mar bravo, sus islotes afilados llamados Reynisdrangar, la cueva de Halsanefshellir y sus columnas de 66 metros de basalto es totalmente un espectáculo tanto para niños como para adultos.

¡Ojo! No te acerques mucho a la orilla porque las olas en esta playa son muy traicioneras. Y no vayas a la cueva si hay marea alta u olas peligrosas, mejor huir de los peligros y disfrutar de tu viaje.

¿Sabes qué? Reynisfjara en 1991 fue clasificada como una de las 10 playas no tropicales más bonitas del mundo. Y además esta playa tiene una leyenda vikinga en la que dice que los islotes de Reynisdrangar fueron troles que, en su empeño por arrastrar unos barcos a la orilla, no advirtieron que amanecía y los rayos del sol los convirtieron en piedra.

 

Nos adentramos a los reinos de hielo…

Continuamos por la Ring Road para descubrir los lugares del sur de Islandia accesibles para embarazadas, niños o bebés.

El parque natural de Skaftafell, en el glaciar de Vatnajökull

 

Primera parada, observar el glaciar desde Skeidarársandur.

Este lugar sobrevivió a una avalancha glaciar en 1996 que fluyó a través de la ladera del volcán arrasando con todo, incluso arrasó con un puente del que hoy en día podemos ver sus restos. La avalancha llegó hasta el mar recorriendo más de 20 km y dejando un paisaje de desolación.

 

La cascada de basalto de Svartifoss

A tan sólo 7 minutos de la anterior parada, se encuentra el parking para llegar a Svartifoss, una cascada de 20 metros de altura, conocida como la cascada negra. El primer parking es para hacer las excursiones al glaciar, el segundo es el camping, el tercero y último es el más cercano al sendero que te lleva a la espectacular cascada de Svartifoss.

¿Sabes qué? Las columnas de basalto de la cascada han inspirado a varios arquitectos islandeses, un ejemplo la iglesia Hallgrímskirkja en Reikiavik.

¿Es fácil llegar a la conocida cascada de columnas de basalto, Svartifoss?

Es un camino de 30 minutos, la mitad del recorrido es un estrecho sendero, una vez pasas la primera cascada Hundafoss y cruzas un puente, verás un sendero más ancho que sube hacia la impresionante cascada.

Es un trekking que entre ir, visitar la cascada y volver te llevará mínimo una hora y media. Solo es aconsejable hacerlo con niños en un día despejado, sin lluvia. Ya que puede ser algo pesado si el clima no acompaña. Nuestra pequeña se portó como una campeona aunque hay tramos en los que pidió bracitos y la mami, estando embarazada, tuvo que ir más despacio y tranquila durante el camino.

Si se quiere hacer este trekking con bebés es aconsejable una mochila portabebés, nosotros siempre recomendamos la mochila ergonómica de Ergobaby, pincha aquí para descubrirla.

¡Ojo! La cascada de Svartifoss no es uno de lugares del sur de Islandia accesibles para embarazadas, niños o bebés, pero si el tiempo y las ganas lo acompañan si que se puede visitar.

¡Atención! El parking es de pago, al entrar al parque te leen la matrícula y tendrás que ir al primer parking a pagar en las máquinas. Puedes pagarlo nada más entrar o al salir, no hay prisa.

Llegar a los pies del glaciar y la lengua de Svínafellsjökull

Circulando por la Ring Road al poco de salir del Parque Natural de Skaftafell encontrarás a mano derecha un camino sin asfaltar, algo complicado si no llevas un 4×4, que te conduce a esta lengua glaciar sin apenas andar desde el aparcamiento gratuito.

 

¡Y por fin llegamos a la laguna de Jökulsárlon!

Infinidad de icebergs a la deriva, lo más impresionante que había visto nuestra pequeña en sus tres años de vida, y para que mentir, también lo más impresionante que habíamos visto nosotros.

Los icebergs se van desprendiendo del Breiðamerkurjökull, un ramal del gran glaciar Vatnajökull, estrellándose en el agua y viajando hacia el océano atlántico. Se dice que pueden pasar hasta 5 años flotando en esta laguna de 18km2, deshaciéndose, volviéndose a congelar y desplomándose sobre el agua. Desde las orillas del lago se pueden observar focas y aves marinas como skúas y gaviotas.

Aquí mismo se rodaron varias películas muy famosas como James Bond  (Muere otro día), Tomb Raider, Beowulf, Batman Begins o The Amazing Race 6.

Puedes contratar allí mismo una excursión para navegar por la laguna en un vehículo-barco anfibio que sale desde la tierra y se dirige a la laguna donde se sumerge en el agua. Después empieza a flotar y como un barco normal navega entre icebergs flotantes. A bordo del barco, un guía de habla inglesa explica a los pasajeros cómo se formó la laguna, ofrece datos interesantes y curiosos sobre los glaciares y los icebergs. Es posible llevar a los niños a bordo a partir de los 2 años, hay chalecos salvavidas de todos los tamaños.

Pero sinceramente nosotros preferimos ahorrarnos ese dinero y acercarnos a la playa donde desembocan los icebergs y tocarlos con nuestras propias manos. Al cruzar el puente por debajo llegas a Diamond Beach donde podrás hacerte fotos con ellos y tocarlos, una experiencia muy emocionante para un niño. Nuestra pequeña se sentía en el Reino de Frozen y buscaba a Elsa.

Sin duda fue la experiencia familiar más bonita de todos los lugares del sur de Islandia accesibles para embarazadas, niños y bebés.

Visitar todos estos lugares que nombramos como accesibles es posible si el tiempo acompaña. Los mejores meses para poder disfrutar son entre junio y septiembre, ir en otras fechas te arriesgas a fuertes vientos, mucho frío, ventiscas e incluso nieve. Las inclemencias meteorológicas provocarán que no puedas disfrutar igual y más si viajas con niños. 

Siguiente destino… el Norte de Islandia

Jökulsarlon fue nuestra última parada antes de dirigirnos hacia el norte. Pincha aquí para descubrir los mejores lugares accesibles de la parte norte de Islandia.

Descubre todo sobre nuestra ruta en coche rodeando Islandia en Road Trip de 7 días con niños. También podéis leer cómo organizamos este viaje pinchando aquí.

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