A principios del 2014 cruzamos el charco para visitar Rio de Janeiro, fue un viaje improvisado en muy pocos días y nos salió genial, disfrutamos del sol, su música, su gente, sus comidas y por supuesto de sus playas. De precio no estuvo mal, unos 600€ de avión i/v cada uno y en alojamiento nos gastaríamos unos 300€ las 7 noches. A continuación os cuento con todo detalle nuestro viaje.

Día 1: Vuelo Alicante – Madrid – Rio de Janeiro, duración 10 horas aproximadamente

Al llegar al aeropuerto de Rio esperamos una cola de más de una hora para el visado y poder entrar. Finalmente salimos del aeropuerto y buscamos los taxis de color amarillo y verde que son los más económicos ya que disponen de taxímetro.

Nuestro alojamiento era la Pousada de Angel que se encontraba entre la playa de Ipanema y Copacabana, a los pies de la favela de Cantagalo. Elegimos este alojamiento ya que los hoteles eran muy caros y no encontrábamos ninguna casa de huéspedes que nos convenciera. A pesar de las malas opiniones por encontrarse tan cerca de la favela nosotros estuvimos genial durante nuestra estancia ya que tenía todo lo que necesitábamos, eran habitaciones nuevas con aire acondicionado, frigorífico e incluso tenía piscina. Por el día salíamos con la cámara, móviles y dinero pero por las noches nos daba un poco más de respeto por si nos atracaban y salíamos con lo justo, pero la verdad que estuvimos encantados y no tuvimos problemas.

Después de dejar las mochilas y acomodarnos en la habitación salimos a cenar algo por la zona de la playa de Copacabana.

Día 2: Playa de Copacabana, Leme, Pao de azucar, Playa Velmeha y Barrio de Santa Teresa

Antes de las 10 de la mañana hicimos marcha, nos recorrimos la playa de Copacabana hasta el final que ya pertenece a Leme. Retrocedimos hasta la avenida que separa Copacabana y Leme para coger el omnibus hasta Pao de azucar para ir a la playa Velmeha, llamada así por ser una playa de arena roja. Una sesión de playa hasta la hora de comer, comimos muy barato en el bufet El quilo que se encuentra en la misma playa (45 reales). Después de comer subimos al Teleférico del Pao de azucar (120 reales los dos). Disfrutamos de unas vistas impresionantes de la ciudad y bajamos de nuevo a la playa para una siestecita.

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Para seguir aprovechando el día buscamos un Omnibus para ir a Botafogo y coger el metro hasta Cariocas (los omnibus cuestan 2,75 reales y para utilizar el metro compramos una tarjeta prepago de 20 reales). Al llegar a Cariocas nos volvimos locos buscando el mítico tranvía que recorre el barrio de Santa Teresa y resultó que lo habían cerrado.  Conseguimos llegar a los arcos de lapa donde paramos a tomar una cerveza bien fresquita, después de casualidad mientras buscábamos el metro nos topamos con las famosas escaleras de Lapa.

Finalmente cogimos el metro en Gloria para ir hasta General Osorio/Ipanema. Cenamos en un restaurante de Quilo en la calle de atrás de Copacabana cercano a nuestro alojamiento (45 reales).

Día 3: Playa de Ipanema y Leblón

Tocaba recorrer la playa de Ipanema hasta Leblón, con parada para tomar el sol y hacer la croqueta (nos timaron 12 reales por 2 empanadillas y nos cobraron 5 reales por una sombrilla, incoherencias de la vida…)

A la hora de comer fuimos al bar Bracarense en la zona de Leblón, un buen botico con plato ejecutivo (menú) que constaba de plato de carne con patatas y arroz con unas cañas fresquitas bien tiradas por 60 reales.

Para bajar la comida un buen paseo hasta la calle comercial de Leblón hasta el Shopping Leblon. Muy cerca de allí cogimos el omnibus para volver a Copacabana y pegarnos una merecida ducha en la Posada.

Quisimos completar el día visitando al Concorvado, así que cogimos el omnibus 580  a Cosme Velho desde donde sale el tren cremallera para subir al Cristo, pero no pudimos entrar porque se tenía que pagar en efectivo 50 reales cada uno y no llevábamos suficiente (tenían problemas con el pago con tarjeta) y menos mal porque unos minutos después el cielo se puso negrísimo y empezó a llover a lo bestia. Cogimos el primer bus que salía hacia Copacabana, al llegar era imposible salir de la parada y no había nada cerca donde resguardarse hasta que parase el diluvio así que decidimos coger el omnibus al shopping Leblon ya que allí estaríamos a cubierto. Cenamos allí mismo en una Botica un plato de pollo con queso y cebolla muy bueno con unas cañas (90 reales).

Día 4: Barra Tijuca, playa de Copacabana, Estadio Maracaná y Cinelandia

Nos levantamos temprano para ir a Barra Tijuca. Cogimos el omnibus cerca de General Osorio y tras un viaje horrible por lo mal que conducía aparecimos en Barra Shopping que estaba a tomar por culo de la playa, tuvimos que andar unos 20 minutos. Llegamos sedientos y en el primer chiringuito que vimos decidimos probar el aiçí (un batido granizado muy típico y buenísimo). Después reanudamos la aventura andando casi 10km por la orilla de la la playa hasta llegar a Barra do Pepe donde descansamos y nos pegamos un bañito. Nos volvimos a Copacabana a comer y en el recorrido del bus pudimos ver la famosa favela de Rocina (la favela de la película Ciudad de Dios) era inmensa y espectacular.

Junto a la playa de Copacabana comimos un rodrizzio de entrantes y salimos sin poder movernos, pero muy bien de precio 70 reales con las cañas incluidas. Así que nos ganamos una buena siesta. Al levantarnos de nuevo a hacer marcha, cogímos el metro hasta Maracaná y visitamos el centro bajando en la parada de Uruguaiana para pasear hasta Cinelandia.

Volvimos a Ipanema con la idea de ver algún espectáculo de Bossa Nova en la calle Vinicius pero eran muy caros así que hicimos compra para picar algo en la terraza de la Pousada. Allí conocimos a unos chicos muy majos que tras unas cervezas nos animaron a bajar al bar de abajo que tenían música en directo donde conocimos a un alemán de madre brasileña y a unas chicas brasileñas que nos quisieron enseñar la fiesta que había en plena favela de Cantagalo, sin pensarlo dos veces (porque si lo pensaba más no subía ya que era una auténtica locura) subimos a la favela y aparecimos en una calle llena de bares donde no paramos de beber cerveza. El chico nos explicó que no había peligro mientras fuéramos en su compañía ya que lo que intentaba era que el turista no sólo dejara dinero en las zonas turísticas sino también en las favelas. Pero tras aparecer un par de veces la policía con metralletas y que la música se apagara pensamos que era el momento de bajar a lo turístico si queríamos continuar de fiesta. El alemán nos acompañó hasta Copacabana para asegurar que no nos ocurriera nada ya que éramos sus invitados. Y parece mentira que en la favela no nos ocurriera nada y en la puerta de una discoteca le robaran a uno de nuestros amigos 100 reales. Después de unas cervezas y algo de comer nos volvimos al alojamiento que al día siguiente había que seguir haciendo ruta.

Día 5: Playa de Ipanema, casco antiguo de Rio y Niteroi.

Tocaba mañana de playa en Ipanema y antes de comer cogimos el metro en General Osorio para ir al puerto y coger un barco a Niteroi. Tras un paseo por el casco antiguo llegamos al puerto y cogimos el barco de las 15.00 horas (sale cada 30 minutos y cuesta unos 5 reales). Al llegar fuimos en bus a una playa donde se comía buen pescado y a la vuelta paramos para fotografiar el museo de ciencias que tiene forma de OVNI. Volvimos a Rio con el barco de las 19.00 horas.

Tras descansar un poco bajamos a cenar sushi y a dar una vuelta por el mercado nocturno de Copacabana.

Día 6: Playa de Ipanema, barrio de Santa Teresa, Cristo Corcovado y paseo por Copacabana

De camino a la playa de Ipanema nos encontramos con un mercado en General Osorio con muy buenos souvenirs y ropa muy chula. Después de la playa cogimos en General Osorio el metro hasta Carioca para ir a los arcos de Lapa. Comimos antes de subir las famosas escaleras que llegan al barrio de Santa Teresa.

Tras recorrer el bonito barrio, cogimos un taxi (era la mejor combinación desde allí) para ir a Cosme Velho y subir al tren cremallera con una cuesta muy pronunciada que tiene como destino el Cristo (el billete costaba 100 reales) . Cogimos el tren de las 18.00 horas y arriba hicimos las típicas fotos con el Cristo y de las vistas de Rio, a las 19.00 horas nos bajamos. Al bajar cogimos el Omnibus a Copacabana. Por la noche otro paseo por el mercado de Copacabana para comprar los últimos regalos.

Día 7: Buzios

Para nuestro último día en Rio elegimos visitar Buzios, cogimos el Omnibus en Copacabana para ir a la Terminal Rodoviaria Nuevo Rio, pero nos olvidamos la cámara en el hotel así que a medio camino nos tocó volver y al subir de nuevo al bus nos equivocamos y bajamos en otra terminal de autobuses. Para llegar a la correcta tras mucho preguntar tuvimos que coger un bus más caro que los de línea. Pero finalmente llegamos y cogimos el bus de las 10.34 horas, hay que buscar los buses de la empresa Viaçao 1001 circulan 8 buses por día y su precio ronda los 65 reales. La duración del trayecto es de 3 horas así que sólo nos dio tiempo a una visita rápida a sus playas más cercanas a las que accedimos en un barco taxi. Volvimos sobre las 19 horas. Recomiendo visitar Buzios haciendo noche allí ya que son muchas horas de autobús para ir y volver el mismo día.

Día 8:

Últimos rayos de sol en la playa y en la piscina de la Posada antes de volver al frio invierno de España. Nos despedimos de la Favela de Cantagalo…

Vuelo de regreso Rio de Janeiro – Madrid – Alicante

 

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