Tenía muchas ganas de escribir algunas reflexiones sobre mi vida como mujer para este día tan especial, el día internacional de la mujer. Porque así me describo como «Mujer trabajadora y bloguera de viajes, pero ante todo soy madre».

Fui una niña tranquila pero con ganas de destacar en este mundo. Con tan sólo 8 años perdí a mi padre y por eso toda mi vida ha girado en torno a lo que le hubiera gustado a mi padre que llegará a ser. Por eso llegué a la universidad y me saqué mi titulación, tenía bien claro que sería funcionaria en algo relacionado con la administración, me gustaba y quería tener un trabajo fijo para toda la vida.

Pero cuando tenía 20 años tuve la oportunidad de presentarme a mi primera y última oposición, jamás imaginé trabajar en el sector de transportes y menos trabajar a turnos, fines de semana e incluso días festivos como son año nuevo o incluso Navidad. Y así fue como entré a trabajar hace más de 10 años en Ferrocarriles de la Generalitat Valenciana, mi destino llamó a mi puerta para que me diera cuenta que mi verdadera vocación era ser maquinista, un trabajo que hasta hace unas décadas era de hombres.

¿Por qué no podía ser maquinista de trenes una mujer?

Una mujer puede ser cualquier cosa que se proponga, no hay ninguna restricción porque somos igualmente válidas y es algo que quiero inculcarle a mis hijos. Espero que cuando sea mayor mi hija ya no exista ninguna clase de machismo, que la mujer sea libre en cualquier lugar del mundo. ¿Llegará a cumplirse algún día mi deseo?

Es una pena que en el sector de transportes al igual que en muchos otros exista todavía el machismo, y ese machismo se encuentra sobretodo en los que van por arriba de nosotros. ¿Todavía no aceptas que una mujer sea maquinista de un tren? ¿Un hombre haría mejor este trabajo?

Es increíble que en los tiempos que corren, con toda la lucha de décadas a nuestras espaldas… todavía haya personas que no acepten que las mujeres desempeñemos ciertos trabajos. ¿Tú también eres mujer y trabajas en un mundo que antes era de hombres? ¿Te sientes identificada? Seguro que quieres como yo que tus hijos no se críen en un mundo de esteriotipos y sean lo que quieran ser sin perjuicios.

el trenet de la marina

 

Tengo la suerte de ser mujer trabajadora y bloguera de viajes, pero sobre todo de ser madre

Soy feliz con mi trabajo, a pesar de la tornucidad, levantarme algunos días a las 4 de la mañana y otros acabar a la 1 de la mañana, de comer un día a las 12 y otro día a las 16 horas… Me gusta mi trabajo, me gusta conducir un tren, me gusta librar entre semana cuando la gente está trabajando, me gusta viajar en temporada baja, me gusta tener tiempo para dedicar a mis peques… Y doy gracias a las mujeres que lucharon antes que yo por meter cabeza en el mundo ferroviario y demostraron que llevar un tren no es un trabajo solo para hombres.

Si todavía tengo tiempo en mi día a día después de dedicarle el tiempo que necesitan mis peques, todavía cojo energías para dedicarme a mi gran hobbie. ¿Cuál es? Escribir sobre nuestros viajes y resolver todas las dudas que surjen a los nuevos papis que se inician en la aventura de viajar con niños. Y no es sólo escribir en el blog cuando puedo sino también estar activa en todas las redes sociales diariamente.

Para que luego hayan seguidores que menosprecien mi trabajo diciéndome que los viajes me los regalan. ¿Perdona? Mi trabajo como bloggera de viajes es desinteresado y mis viajes me cuestan mi sueldo de maquinista. Os invito a mirar todo el trabajo que hay detrás de este Blog o de muchos blogs como el mío.

Y si no es suficiente con mi trabajo y con el blog de viajes… ¡Soy madre de dos!

Por supuesto también intentamos sacar tiempo para viajar porque viajando también se cría y educa a los niños. Es la mejor manera de pasar las 24 horas del día con ellos, descubriendo nuevos lugares juntos y viviendo nuevas aventuras que poco a poco corforme vayan creciendo recordarán para siempre. Dejando huella a la hora de su educación y en su personalidad.

Porque al igual que los viajes siempre nos dejan marcados a los adultos, a los niños le sucede lo mismo. O sino que se lo digan a mi hija cuál es el viaje que no olvida y que lo recuerda muy bien con tan sólo 3 años. Ese destino fue Islandia y es sorprendente todo lo que recuerda, pero es normal ya que es un lugar sorprendente y más a los ojos de un niño.

Autora Andrea Reche, maquinista del Tram de Alicante, mujer trabajadora y bloguera de viajes con niños, muy orgullosa de ser madre de Alma y Lucas. Pero tengo que decir que sin la ayuda de mi marido todo esto sería mucho más difícil de gestionar y por eso le doy gracias por estar junto a mi.

¡Gracias a tod@s por los que lucháis por un mundo sin desigualdades y feliz día de la mujer!