Llegamos un domingo a media noche a nuestro hotel en la Isla de São Miguel deseando descansar para levantarnos al día siguiente y empezar a descubrir la isla más grande del archipiélago de las Azores que pertenece a Portugal, conocida como la isla verde… ¿Por qué? Por sus grandes praderas que os vamos hacer descubrir leyendo todos los posts que vamos a dedicar a este gran destino que tanto nos ha sorprendido.

Amanece en el municipio de Ponta Delgada, nos alojamos en el Hotel Pedras Do Mar en Fernais da Luz que se encuentra en la parte norte de la isla. Es uno de los mejores hoteles de 5 estrellas de la isla (solamente hay 3) y fue todo un acierto elegirlo y poder disfrutar de él, su precio fue muy bueno ya que viajamos en temporada baja (enero del 2018, 75€ la noche con desayuno incluido)

Tras un buen desayuno nos pusimos en marcha para recorrer la isla con nuestro coche de alquiler. click here

Puedes encontrar las mejores ofertas para tu estancia en Sao Miguel con Booking

Booking.com

La carretera EN1-1A bordea la costa norte pasando por pequeños pueblos como Fernais da Luz, Calhetas, Rabo de Peixe hasta llegar a Ribeira Grande, una de las ciudades más grandes de Sâo Miguel y con un encanto especial. Posiblemente sea la más bonita porque a nosotros nos encantó.

Con Iglesias de arquitectura típica de la isla, estilo barroco resaltando la mezcla de colores con el blanco y el negro, como la de Nuestra Señora da Estela y la de Espíritu Santo. Un Ayuntamiento que sigue esa arquitectura con tanto encanto junto con las casitas blancas que le rodean y su gran plaza ideal para tomarse un café y disfrutar de los rayos de sol. Pero lo que más nos sorprendió fue el Jardín Municipal y su Ponte da Ribeira, un jardín súper cuidado en el cauce del río con una pequeña cascada y su gran puente, un lugar de visita obligada para pasear y que los niños jueguen.

Antes de salir de la ciudad encontramos unos espectaculares miradores, el Miradouro do Castelo y el de Palheiro, donde se pueden ver una de las mejores vistas de la costa Norte, con la playa de Riviera Grande y sus piscinas naturales. Además hay zonas con merenderos y barbacoas, baños y un gran parque infantil. ¿Qué más se puede pedir?

Continuamos la carretera bordeando la costa y llegamos a Ribeirinha desde donde sale un camino de tierra hasta el Faro do Cintrão, antes de llegar a éste se puede ver desde un mirador la Ponta do Cintrão y su impresionante acantilado.

Al salir de Riberinha puedes coger la carretera principal que bordea la parte norte o adentrarte a la Roa Coroa da Mata, unos pocos kilómetros que te hacen sentir como si te encontrarás en medio de un bosque de laurisilva, realmente está carretera no va a ningún sitio, es panoramica, tiene acceso al miradouro de Coroa da Mata antes de desembocar de nuevo en la carretera principal y en el Miradouro de Santa Iria, una experiencia super recomendable.

La siguiente parada la Playa dos Moinhos, allí se encuentra el Restaurante Maré Cheia recomendado por Tripadvisor en la zona, pero tuvimos la mala suerte de que estuviera cerrado así que nos adentramos en el pueblo de Porto Formoso.

En Porto Formoso paramos para comer en el restaurante Casa de Pasto o Amaral, un buen restaurante con comida típica de la zona y pescado fresco. Probamos una de sus especialidades, el queso fresco acompañado de pasta de pimiento (pimienta da terra) y unos ricos pescados con patatas, el precio total 30€ con las bebidas incluidas.

Al salir de este municipio cogimos una carretera de tierra que da a la Lagoa de Sao Brás, de nuevo nos acompañaba la mala suerte ya que se encontraban las nubes muy bajas y no se veía el lago, así que toca sacar tiempo del itinerario y volver otro día. Es muy normal que las nubes se condensen en las partes altas de la isla y en los lagos provocando una especie de neblina que imposibilita ver el paisaje.

Justo al volver a la carretera principal encontramos la Plantación de chá Gorreana, grandes plantaciones de té que se pueden visitar, después lo puedes degustar y comprar. Está abierto todos los días, entre semana de 8 a 19 horas y en fin de semana de 9 a 19 horas, la entrada es libre.

Siguiente parada el Miradouro do Frade en el municipio de Maia, continuamos camino hasta el Miradouro do Tio Domingos de donde sale una carretera bastante empinada hasta la Praia da Viola y su cascada, bajamos pero no nos llamó del todo la atención, suponemos que de allí salía alguna ruta senderista hasta una cascada más grande porque la que vimos a simple vista era un pequeño salto.

Continuamos la carretera EN4-2 hasta el Miradouro Salto da Farinha, nos encontramos ante un mirador repleto de merenderos, barbacoas, baños… Pero lo que más nos sorprendió fue ver al fondo una sorprendente cascada así que decidimos que había que ir a verla. Se podía bajar con el coche hasta otro aparcamiento más cercano pero una señal aconsejaba dejarlos en el mirador porque la pendiente era de un 30% así que decidimos ir andando… Error… Tampoco era para tanto la bajada en coche, andando era algo pesada y más con la pequeña acuestas, además luego hay que pensar en la subida a la vuelta…

Aconsejamos bajar con el coche hasta la zona de estacionamiento y allí empezar la ruta a pie que no era de mas de 20 minutos ir y otros 20 de vuelta. Cuando comenzamos la ruta nuestra niña se hizo la valiente queriendo hacerla solita, supongo que le motivó mucho la vegetación, los puentes de madera y el ruido del agua de la cascada.

Salto da Farina es un lugar mágico e increíble que esconde la isla de Sâo Miguel y más si se puede disfrutar del camino y su cascada completamente solos. Son las ventajas de visitarla en temporada baja y entre semana…

Después de esta ruta en la que nuestra bebé se portó como una campeona, empezó a caer el sol, cogimos el coche y emprendimos el camino de vuelta al hotel, no sin antes hacer una parada técnica para comprar provisiones en el Continente de Ribeira Grande… cómo leéis en la isla todavía no ha llegado Carrefour…

¿Sabéis que en nuestro hotel teníamos una piscina cubierta con spa, sauna y gimnasio? Allí acabamos la tarde, disfrutando de la piscina en familia.

Esperamos que la Isla de Sâo Miguel os enamore tanto como a nosotros… continuamos contando nuestras aventuras muy pronto y si no quieres perderte nada de nuestro viaje suscríbete a nuestro blog para que te lleguen las publicaciones a tu email.

Pin It on Pinterest

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar